Durante esa jornada, un equipo de ingenieros y técnicos de Bariloche y Viedma optimizó la captación desde el lago y el funcionamiento de los equipos de bombeo, permitiendo que la planta opere por encima de su capacidad nominal, ante la alta demanda.
Este resultado fue posible gracias a más de dos años de inversiones continuas en bombas, motores, ingeniería y sistemas eléctricos, que fortalecieron la infraestructura y la confiabilidad operativa del sistema. Es precisamente este proceso de inversión sostenida el que permitió ejecutar una operación de esta magnitud, con seguridad técnica y capacidad de respuesta.

Si bien las estimaciones iniciales preveían un incremento de alrededor de 7 millones de litros diarios, los resultados superaron las expectativas, alcanzando un promedio cercano a los 10 millones de litros adicionales por día, consolidando un salto significativo en la capacidad de producción.
Este resultado se inscribe en un proceso de crecimiento sostenido: antes del verano la producción promedio era de 63 millones de litros diarios, a inicios de diciembre se elevó a 80 millones y actualmente se alcanzó el récord de 90 millones diarios.

Estas acciones responden a un escenario excepcional, marcado por la fuerte sequía que atraviesa el arroyo Ñireco, el crecimiento poblacional que impulsó la obra de abastecimiento desde el lago Gutiérrez y la importante afluencia turística en la ciudad. En este contexto, Aguas Rionegrinas solicita a la comunidad un uso responsable del agua, ya que el derroche —como el llenado indiscriminado de piletas o el desperdicio continuo— impacta directamente en la distribución del servicio y afecta a todos los usuarios.